Facilidad de navegación: Pretendemos tener una navegación clara y entendible en pocos segundos, que son los que el usuario destinará a encontrarla. Desde la página principal tenemos acceso a la información más relevante del sitio, de esta forma el usuario localizará fácilmente lo que busca.

Tamaño de página: El ancho de la página no supera nunca el ancho estándar de la pantalla ya que si lo hiciéramos, estaríamos obligando al usuario a desplazarse horizontalmente por la página para ver el contenido completo.

Diseño: El sitio web presenta un diseño sencillo que facilita al usuario la navegabilidad de nuestra web sin toparse con molestos banners animados o menús deslizantes que le distraigan de lo que realmente va buscando.

HTML: Los elementos como animaciones Java o Flash no están visibles en todos los navegadores ni todos los usuarios tienen instalados los complementos necesarios, por lo que no hacemos un uso abusivo de ellos y evitamos su uso para los aspectos importantes de la web.

Velocidad de carga: Es importante tener en cuenta la velocidad de carga de nuestra página ya que un gran retardo hará que el usuario vuelva atrás en el navegador y no retorne a nuestra página.

Contraste: debemos utilizar colores de fondo y letra con un alto contraste, ya que de lo contrario estaremos dificultando la lectura de nuestros textos.